Miembro de IEHP atraviesa una rara infección

La lucha de Sergio por su vida

young hispanic family with daughter in the middle

La lucha de Sergio por su vida

Durante años, Sergio P. toleró el dolor y la incomodidad, creyendo que era algo normal debido a sus continuos problemas de próstata. Pero en 2018, Sergio experimentó una obstrucción urinaria que lo llevó a la sala de emergencias (Emergency Room, ER), donde le colocaron un catéter y recibió tratamiento continuo con un urólogo.

 

Tras una segunda obstrucción más grave, Sergio quería una solución quirúrgica, pero le colocaron otro catéter. Y así siguió: aproximadamente cada tres meses, el mismo problema, el mismo tratamiento. Mientras tanto, Sergio fue enfermando cada vez más.

"No tenía IEHP ni ningún plan de salud, así que no me hacían la cirugía de próstata", dijo el residente de Rialto de 63 años.



En 2022, Sergio, quien también tiene diabetes, se inscribió en un plan de salud, pero seguía sin contar con opciones para resolver de una vez por todas sus problemas de salud de la próstata.

 

Sobrellevando su deteriorada salud, vivió lo mejor que pudo, incluidas visitas frecuentes a la casa familiar en el área de Piñon Hills High Desert, a pesar de seguir usando un catéter, lo cual, según supo después, lo ponía en riesgo de contraer una rara infección bacteriana.

"Fue la lucha más dura de mi vida, pero no iba a rendirme", dijo Sergio. "Tenía que seguir viviendo y siendo productivo… Intentaba vivir con una actitud positiva, pensando que podía con todo, pero no me estaba cuidando. No sabía qué tan grave era."


Preocupado por no recibir la atención que necesitaba, Sergio buscó ayuda en las oficinas de Medi-Cal del condado de San Bernardino, donde se cambió a Inland Empire Health Plan (IEHP) en 2023.

 

Tan solo tres meses después, el 3 de junio de 2023, Sergio tocó fondo.

 

Su madre falleció y, mientras viajaba para asistir a sus servicios fúnebres, su salud se deterioró de manera significativa. Perdió el conocimiento y despertó días después en una cama de hospital.

 

En el hospital, Sergio se enteró de que una rara infección bacteriana había viajado por su tracto urinario hasta llegar a su vejiga y riñones. Como no recibió tratamiento durante tanto tiempo, la infección llegó a su torrente sanguíneo.

 

"Pocas personas sobreviven", le dijeron los médicos.

 

 


 

 

En total, Sergio pasó dos meses y medio hospitalizado, luchando por su vida.

Un largo camino hacia la recuperación

Sergio permaneció hospitalizado y en tratamiento con antibióticos durante aproximadamente dos meses y medio, entre altas y reingresos.

 

Pero su cuerpo no respondía. No podía comer. Se fue debilitando.

 

Temiendo lo peor, la familia de Sergio solicitó a IEHP que lo trasladaran al Loma Linda University Medical Center (LLUMC), donde de inmediato le asignaron un equipo para coordinar su atención médica: un especialista en enfermedades infecciosas, un cardiólogo y un segundo médico del hospital.

 

Le realizaron nuevas pruebas y, en pocos días, Sergio finalmente recibió buenas noticias. Podían curarlo. Según su equipo de coordinación de atención médica, la bacteria que contrajo Sergio se origina únicamente en la región desértica y probablemente lo infectó a través del catéter durante uno de sus viajes, pero el antibiótico adecuado estaba disponible esa misma noche.

 

"Cuando el médico dijo eso, me invadió una ola de alivio; me sentí motivado", dijo. "Le debo la vida a Dios y luego a IEHP, porque me salvaron”.



Le administraron el nuevo antibiótico y en menos de 24 horas, Sergio recuperó el apetito y su actitud positiva. Sin embargo, permanecería en LLUMC un mes más. Su afección física mejoró, pero no podía ponerse de pie por sí solo.

 

La infección bacteriana también lo dejó con un sistema inmunológico gravemente comprometido, además de problemas pulmonares y cardíacos.

 

La siguiente etapa de atención de Sergio, que incluyó terapia física para poder moverse otra vez, tuvo lugar en un centro de enfermería especializada durante otro mes. Y, finalmente, se sometió a la cirugía de próstata que había esperado desde el principio.

 


"Cuando obtuve el plan de IEHP, el médico me dio una fecha para la cirugía", dijo. Aunque su recuperación fue lenta, Sergio se aferró a la esperanza. "Estoy agradecido… Mi vida cambió para bien", dijo. "Lo superé y ahora estoy activo, puedo caminar".


 


 

 

 

 

Estoy agradecido; no puedo dejar de agradecer a Dios y a IEHP. Si no fuera por este plan, hoy no estaría aquí hablando”. 

-Sergio P., miembro de IEHP

sergio talking on microphone

Hoy en día, Sergio P. ha retomado una vida plena, gracias a su equipo de atención médica e IEHP.

Una nueva melodía

Con su renovada energía, Sergio retomó su pasión por cantar rancheras y música de mariachi.

 

Se presenta semanalmente ante adultos mayores en un centro comunitario cercano, donde también comparte su historia y anima a otros a buscar atención de rutina con un Proveedor de Cuidado Primario (Primary Care Provider, PCP). Él mismo visita a su PCP y a otros especialistas a los que IEHP lo refirió cada tres meses.

 

Sergio anima regularmente a los hombres mayores de 40 años a hacerse exámenes preventivos, especialmente sus exámenes anuales de próstata, sin importar sus sentimientos personales ni la posible incomodidad.


"Como hombres, nos sentimos muy machos y nos da vergüenza hacernos el examen de próstata, pero si no prestamos atención, nos puede dar cáncer", dijo.


Elegir IEHP se ha convertido en un asunto de familia. Además de Sergio, su esposa, sus hermanos y sus cuñadas son ahora miembros del "plan de salud con corazón".

 

"Estoy agradecido, no puedo dejar de darles gracias a Dios y a IEHP", dijo Sergio. "Si no fuera por este plan, hoy no estaría aquí hablando”.