Los opioides se recetan con frecuencia para tratar el dolor crónico. Pero el uso prolongado de opioides durante al menos 90 días seguidos puede aumentar el riesgo de adicción y sobredosis.
La adicción a los opioides puede sucederle a cualquier persona. No hace que una persona sea mala o débil. Al igual que cualquier otra enfermedad, el trastorno por consumo de opioides (opioid use disorder, OUD) puede alterar las funciones normales del cuerpo. Considerar a una persona como mala o débil por una enfermedad se llama estigma y nadie debe hacerlo. Puede hacer que sea más difícil para las personas con esta enfermedad buscar tratamiento y recibir la atención que necesitan.
Algunos grupos pueden ser más sensibles a los opioides debido a su salud. Esto también podría incrementar el riesgo de una sobredosis. Estos grupos incluyen a los adultos mayores (65 o más años de edad); personas con enfermedades respiratorias; aquellos que combinan los opioides con otros medicamentos que incrementan el riesgo, y aquellos con antecedentes de sobredosis de opioides.
Muchos pacientes sufren dolor crónico y deberían tratarlo, pero los opioides frecuentemente no son la primera opción para el dolor crónico. Otras terapias, equipos y medicamentos sin opioides son más seguros que los medicamentos con opioides. Estos pueden utilizarse para tratar mejor el dolor crónico.
IEHP DualChoice (HMO D-SNP) cubre algunas de estas terapias, equipos y medicamentos. Hable con su médico y farmacéutico para obtener más información. También puede consultar la Lista de Medicamentos Cubiertos de IEHP DualChoice para obtener información sobre los medicamentos recetados que están cubiertos.