El dolor crónico y los opioides

Ayudemos juntos a terminar con el estigma y salvemos vidas

Los opioides se recetan con frecuencia para tratar el dolor crónico. Pero el uso prolongado de opioides durante al menos 90 días seguidos puede aumentar el riesgo de adicción y sobredosis.

 

La adicción a los opioides puede sucederle a cualquier persona. No hace que una persona sea mala o débil. Al igual que cualquier otra enfermedad, el trastorno por consumo de opioides (opioid use disorder, OUD) puede alterar las funciones normales del cuerpo. Considerar a una persona como mala o débil por una enfermedad se llama estigma y nadie debe hacerlo. Puede hacer que sea más difícil para las personas con esta enfermedad buscar tratamiento y recibir la atención que necesitan.

 

Algunos grupos pueden ser más sensibles a los opioides debido a su salud. Esto también podría incrementar el riesgo de una sobredosis. Estos grupos incluyen a los adultos mayores (65 o más años de edad); personas con enfermedades respiratorias; aquellos que combinan los opioides con otros medicamentos que incrementan el riesgo, y aquellos con antecedentes de sobredosis de opioides.

 

Muchos pacientes sufren dolor crónico y deberían tratarlo, pero los opioides frecuentemente no son la primera opción para el dolor crónico. Otras terapias, equipos y medicamentos sin opioides son más seguros que los medicamentos con opioides. Estos pueden utilizarse para tratar mejor el dolor crónico.

 

IEHP DualChoice (HMO D-SNP) cubre algunas de estas terapias, equipos y medicamentos. Hable con su médico y farmacéutico para obtener más información. También puede consultar la Lista de Medicamentos Cubiertos de IEHP DualChoice para obtener información sobre los medicamentos recetados que están cubiertos.

1. La adicción a los opioides puede sucederle a cualquier persona.

De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) afirman que en 2022, aproximadamente 6.1 millones de personas en los Estados Unidos padecían un OUD.

2. Un OUD no hace que una persona sea mala o débil.

Al igual que cualquier otra enfermedad, un OUD puede alterar las funciones normales del cuerpo. Considerar a una persona como mala o débil por una enfermedad se llama estigma y nadie debe hacerlo. Puede hacer que sea más difícil para las personas con esta enfermedad buscar tratamiento y recibir la atención que necesitan.

3. El naloxone es un medicamento que salva vidas y puede revertir los efectos de una sobredosis por opioides.

Al igual que un EpiPen para una persona con alergias, llevar consigo naloxone ofrece una protección adicional para aquellas personas que tienen mayor riesgo de tener una sobredosis por opioides. Si usted o una persona cerca de usted está en mayor riesgo de una sobredosis por opioides, hable con su médico o farmacéutico para obtener más información sobre el naloxone.

4. Los síntomas de una sobredosis por opioides pueden incluir respiración lenta, piel fría o húmeda, o pérdida del conocimiento.

Enseñe a cuidadores, familiares o amigos cómo usar naloxone si alguien comienza a presentar síntomas de sobredosis. Obtenga ayuda médica de emergencia de inmediato si se presentan signos de sobredosis.

Actualizado: junio de 2026